Ni siquiera la prueba de lo absurdo de sus sospechas podrá consolar al celoso, porque los celos son la enfermedad de la imaginación.
(Vicente Aleixandre)
Otro será el día en que la mires
Triste y alejado de su dulce esencia
En que manantial sucio has caído?
Llorando dudas que son inexistencia
Que ni el viento la toque, tu pediste...
Y el viento no te oyó y desesperado
Has corrido contra el viento y maldijiste
A la flor que solo el viento había tocado
Si hoy tócate pagar lo cometido...
No culpes al amor, lo maltratado
Fue tu imaginación, el mal amigo,
Que llevo a que la flor te hubiera abandonado