Ocaso de Luna

sábado, 30 de julio de 2005

Susurrado a la Luna por Linze_azul @ 3:30


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Pero vino la paz. Y era un olivo de interminable sangre por el campo.
Rafael Alberti


Era una figura sombría, amparada entre las sombras de una noche demasiado lúgubre para la época...
Una capa oscura le cubría los hombros, y hacia lo propio con la cabeza...
Solo brillaban los ojos de la figura débil, en la débil niebla...
En la diestra asido firmemente un puñal de plata...
Pero para que?
A quien esperaba?, en esa noche en donde ni las almas mas perturbadas se atrevían a salir de sus escondijos nocturnos...
El viento ondeaba débilmente el ruedo deshilachado y pesado del manto luctuoso
Y en los arboles... ese mismo movimiento era imitado por las copas repletas de hojas nuevas...
Era esa época en que el invierno se niega a retirarse, y la primavera hace énfasis para comenzar a regir sobre las cosas...
En tanto...
La figura nocturna se entreveraba con las sombras... hasta ser una de ellas...
Con la daga firmemente en su mano todavía... presta a atacar, a desplegar un golpe certero con el cual la víctima moriría...
Pero donde estaba la víctima?
Quien era?
Cuando pasaría por aquel sitio en donde le estaban esperando?
La luna pugnaba por asomarse entre las nubes cenicientas que surcaban el cielo empujadas por el viento...
Y lograba solo por breves segundos brindar un poco de claridad en la noche cerrada antes de quedar sumergida nuevamente en ese mar de bruma...
Algún par de estrellas a la deriva, aparecían y desaparecían tras el cortinado espectral de aquel cielo nocturno...
Y aquella figura débil aun aguardaba a una víctima que se hacia de rogar...
Que no parecía que fuera a llegar nunca...
La noche siguió su paso incontenible... atravesando los minutos como pantanos putrefactos, oscuros y desiertos...
Solo el silbido del viento entre los arboles y la figura de luto que sostenía el puñal de plata en su mano derecha...
A lo lejos se oyeron pasos...
Débiles... monótonos...
Venían acercándose pesadamente, de forma cansada...
Aparentando llevar sobre aquellas plantas que transitaban una vereda no muy lejana, un peso sobre si que no era tal, sino mas bien imaginario...
Los ojos se hundieron bajo la capucha oscura, la figura se hundió mas entre las sombras...
Y los pasos se fueron volviendo mas audibles...
Pero igual de monótonos y cansados... como el sonido de un reloj agotado de marcar el tiempo...
La escasa luz que propiciaba un farol permitió definir los contornos de aquel caminante nocturno...
Que también llevaba una capa negra sobre los hombros...
Solo que este era mas alto...
De líneas mas esbeltas que la primera figura...
La túnica luctuosa ondeaba al ritmo del viento y unos mocasines gastados podían apreciarse, y percibirse como los provocadores de aquel sonido invariable que había perturbado la calma de la noche...
Entonces fue que la sombra entre las sombras se lanzo a la carrera...
Preparando el brazo en cuyo extremo sostenía la daga... como para no fallar en el primer intento...
El segundo ser solo alcanzó a detenerse en desequilibrio ante la sorpresa y el pavor...
Y recibió la hoja del puñal en pleno pecho...
El carmín comenzó a brotar desde la fuente de la herida...
Como torrente que ya no puede contenerse...
Y la figura alta cayo sobre sus rodillas aun sin terminar de comprender todo lo que estaba aconteciendo, mientras aquella; la primera sombra se perdía a la carrera entre los débiles contornos de la noche oscura...

Pero... ¿quién era la víctima?
Cual era la identidad del victimario?

Las sombras cubrieron nuevamente todo...
La débil luz de aquel farol solo alcanzaba para iluminar el charco rojo sobre las baldosas
Mientras el mango del puñal rezaba en añil una leyenda...
" Amor etiam aliquanto nocet "
y la figura alta se desplomaba en el suelo ya sin una gota de vida en ella...


Lucía Romero (Luly)

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