se ha quedado el árbol sin sus hojas secas
y en la noche lúgubre la luna descalza
pinta las tinieblas de las destrucciones
y la melancólica tristeza es que avanza
pero este hecho es solo un percance
tan solo uno mas de esta pobreza
en donde el laberinto errante
sin aviso previo de pronto nos deja
en la tontees aguda de la noche inmensa
no niego los celos que su voz me deja
hablando de ellas cuando cree que calza
con el pie seguro en mi alma que reza
por que todo acabe y de una vez se vaya...