ya sabía que extrañaría...
la voz que en la penumbra
pobló mis lejanías...
ya sabia muy bien...
lo presentía...
que sin el eco de su ser
estaría ausente el propio ser
que me ha formado...
que une mi yo espiritual
con mi yo de carne
yo comprendía que el dolor
podría ser tan grande
que me enfermara en las venas
el veneno del alma...
que estemos las dos...
muriéndonos como una...
así estamos ambas...
yo espíritu y yo cuerpo...
atormentadas por la misma nostalgia...
de saber perdida una ilusión...
y si bien para el cuerpo...
hay drogas formidables...
analgésicos, calmantes, anticonceptivos...
que hacer si es el alma
la que se me muere de amor?
Y por mas vitaminas...
Que en mi células haya...
Es intangible mi mayor tumor
Que todo lo envenena
Que todo lo abarca...
Y hoy en esta lagrima...
Se me mueren las dos...