se fueron quedando mis árboles...
sin una hoja en ellos...
desnudos al invierno están...
tristes y roídos, como esqueletos
de madera podrida frente al vendaval...
y los azota la lluvia y la tormenta...
y la negra noche los enluta mas...
huérfanos de nidos...
de canciones nuevas...
quien entre sus brazos los ha de cobijar...
quien por otra parte...
los convierta en leña...
alegando que así, nunca mas sufrirán...
quien será primavera...
que les de una aurora...
en que las verdes hojas...
les vuelvan a tocar...