los barcos se han ido...
no queda en el puerto
mas que la melancolía de una soga marrón
que atada a una viga...
deja la constancia...
de que un barco un día de ella se amarró
y las olas que juegan...
a besarse en la orilla
y las gaviotas que pueblan este cielo de añil
y los barcos que parten
y que ya no retornan
y tus pies cansados que no vienen a mi...