Es el ignorar de esta existencia efímera
Que transita sobre plantas leves
En el girar del mundo, en su rotar eterno
Sobre las arenas del vacío profundo...
Nada somos, hacia la nada
Nos vamos dirigiendo...
En la displicente calma que dejamos...
En la ira colérica que abrazamos
Cuando nos es propicia la partida...
Hemos nacido llorando...
Desnudos, desprotegidos...
Nos acurrucará la tierra
Del mismo modo un día
Y sin eternidad, eternamente vamos
Sobre el desierto de la jungla fría...