Perdí mi devoción
Entre las lágrimas negras de la noche
Me acosté a llorarte por ultima vez
Y el océano se formo sobre mi isla
Un mar lleno de ríos te dejé
Nacidos del dolor, de aquel dolor añejo...
Tanto tiempo empeñado en florecer
Y que sin tiempo a nada ya se fue
Entre las gotas saladas de mi océano