una tarde vino el alma de las cosas...
...simplemente a verme...
no buscó una excusa, ni certera ni tonta
solo se posó en mi puerta cual un pájaro...
se había invitado sola...
y sin pedir permiso se instaló en mi casa...
sobre el sillón oscuro donde me siento a tejer...
contempló los ceibos a través de las ventanas...
y analizó sin emoción ninguna, el color de las paredes...
era una tarde extraña...
de esas que amenazan con la lluvia
pero en las cuales nunca llueve...
había pasado... simplemente a verme...
a saber a ciencia cierta que no era falso
aquello de que aun vivía...
y se marchó al rato,
del mismo modo en el que vino...
sin decir palabra...
sin hablar conmigo...
Lucía Romero (Luly)