se poso un instante...
la tórtola en tus manos...
rozaste el sabor de la libertad
sobre tus dedos muertos...
y en cada llaga seca de tus dígitos punzantes
florecieron los hongos disecados por el tiempo
tus ojos, ahora grises
cuyo color original nadie recuerda...
buscaron perdidos en el sol de la mañana
rastreando la dirección
en que las pequeñas alas huyeron
solo se posó un instante
un breve, brevísimo momento...
y te quedó en la mano temblorosa
el corazón... tu corazón...
latiendo en rojo fuego...
Lucía Romero (Luly)