No vino a mi
Aun cuando llamaba
En voz a grito ahogado
A mi presencia
Ser que sin ser
Ha muerto aun no nacido
No vino a mi
Quebrando los sonidos
De aquella noche lúgubre
Impalpable
Gruñó la sombra
En busca de la carne
Adormecida en el dolor
Sin alma etérea
Las alas quebradas a su izquierda
Llamaron al perdón
Y perdonaron
Mas, cuando aquel pecado cometido
No encontró nido en el umbral del cielo
Vagó entre los seres miserables
Caído al fin
Sin paz y sin recuerdos