el cielo esta confuso...
perdido entre las llamas de su propio infierno
arrebatado entre barrotes opresivos
clama el señor en busca de los ciervos...
las alas de los ángeles marchitos
se van quedando sin plumas
como arboles caducos...
les llegó su otoño...
y entre los convictos
que traen libertad condicionada...
vienen desde el purgatorio de las animas
febriles, infelices, asustados...
un manojo de ángeles antiguos...
arrepentidos de servir mefistos
pero que aun llevan... sus alas emplumas