piensa que te di la primavera
y tu nada me diste
ni siquiera las hojas de los arboles de otoño
descoloridas y tristes
piensa que te di la luna entera
la noche silenciosa de los martes
la cara de domingo a plena siesta
y el rumor de las nubes tormentosas
en mi baúl de sueño nada queda
todo lo dejé en tus manos
y ahora tus manos llevan
el dinero de ese amor, porque vendiste
mis sueños y nostalgias en la feria...