La tormenta ha pasado...
Embriagada de muerte...
Ha dejado los arboles,
Pobres y destruidos...
Las aves se quedaron
Esta noche sin trinos
Y el viento a la carrera...
Les ha hurtado la suerte
El mar que fue espejo
De aquel cielo divino...
En sus olas cargadas...
Solo hamaca un nepente
No fue cosa de Dios...
Es tan solo el Destino...
Que ha jugados sus cartas...
Y perdió ante la Muerte
Lucía Romero (Luly)