No hay fundamentos para este dolor...
Que es tuyo y mío... pero no nuestro...
Es un bien que no podemos dividir, pero que no queremos ceder...
Ni queremos llevarnos...
Este dolor, me habla tanto de ti... como a vos de mi...
Y por eso más nos duele...
Solo nos queda un camino, darle un buen funeral...
He traído mis ropas de luto para venir a verte
Para invitarte a enterrar lo ultimo que nos une...
La soledad compartida que tenemos...
El dolor implacable que nos pudre...
Desde adentro...
Hay trescientas rosas esperándonos...
Lo he preparado todo...
Llevo meditando este minuto desde hace mucho tiempo
Te espero en el cementerio de las almas...
Nuestro amor cavó la fosa de este dolor ajeno...
Es justo que estemos los dos para enterrarlo...
Compartiendo las lágrimas de este anunciado duelo,
Quizás darnos el beso de la despedida...
Y nunca más, volver a vernos...