¿Qué es el amor?
¿De donde viene o surge?
¿Por qué se queda a ilusionarnos y a atormentarnos, clavado en nosotros como una plaga absurda, que nos vuelve absurdos y desprotegidos?
¿Cómo es que se marcha de nosotros, dejándonos indefensos ante su peste, presas incautas de su mal, sufriendo y padeciendo los despojos del espejismo que en nuestros ojos forja?
¿Nada es real?
Cuando dejamos de ver entre las nubes... los castillos, las fuentes y las flores, y percibimos la dura realidad de las macetas marchitas del jardín sin casa...
Las ruinas mortecinas y melancólicas de nuestro vacío de amor...
Ya no es igual... ya no puede ser igual... y nada lo será mas nunca...
Solo nos queda la Agonía o el Desdén... y alguna otra alternativa bajo las piedras ocultas de nuestra soledad
Ese vacío, que llamo Desamor, ese silencio que llaman Tristeza, esa humedad que conocemos como Llanto, vienen a nosotros...
De uno en uno... pero en línea recta...
Como rapaces... como carroñeros...
Se sientan al banquete de nuestras hondas miserias...
Y solo nos quedan los caminos comunes... para nuestro corazón...
Que es animal herido por la inefable Fiera
Pero tras de lo oscuro de la noche, resplandece un sol, débil aun en la línea borrosa del horizonte lejano...
El Alba... a quien podemos denominar como alegría... a quien muchos insisten en llamar Esperanza
Nos hace señales con sus ojos de luz... con sus faros inmensos de color ámbar
Y es entonces que cada uno arma su maleta, y ninguno quiere las culpas pero uno de los dos deberá cargar con ellas...
A mi me las impuso... para que las mantenga... para que me hiciera cargo y esperara herida a que vinieran a devorarme las tres bestias
Y así en cada lugar del mundo al que yo vaya, en cualquier rincón donde estuviera, al mirar a sus caras recordara que es por mi causa que nuestro amor muriera
Pero he mirado en los ojos de las culpas, luego de que casi creyera en su inocencia...
Y he trucado Agonía por Desdén, y me levanto de entre mis propias miserias...
No son mías, no las aceptaré... solo me llevo una Culpa, el resto aquí se quedan...
Mi único error fue haber amado, mas allá de mi cordura y mis creencias...
Y esperado que el Amor no se termine, y anhelado que su Olmo diese Peras...