Cuando el sol no alumbre
En tu invierno impenetrable y confuso,
Cuando todo muera
En tu lúgubre jardín sin rosas,
Te has de acordar de mi.
De mis palabras y mis gestos,
De las manos que despreciaste,
De los besos que no me diste,
Se ahogaran en tu garganta las palabras,
Los ecos,
Los gemidos,
La voz apenas y con penas danzará en el cuarto,
Y no habrá para escucharla mas oídos que los tuyos,
Vas a extrañarme.
Lo se...
Como nunca me extrañaste antes,
Como no me extrañas ahora que me tienes.
Pero cuando el sol no alumbre,
En tu invierno impenetrable
Vas extrañar mis ojos y mi llanto,
Y llorarás con lágrimas de sangre el dolor que ahora tengo,
Y del cual te burlas...