cartas que quedaron sin enviarse
en un rincón del cajón de mi escritorio
aplastadas por el polvo y por los años
y los resentimientos que alguna vez me dieron
sin ganas de vivir
sin razón de ello
una carta escrita para no ser enviada
muere lentamente como flor enferma
en un sobre sin estampillas, sin destino de ser nada
de seguro me culparan por su existencia...
ruin y carente de emociones vanas....
han nacido para que nadie mas que yo las lea...
injusta vida
en mala hora invocada...
pero que hacer si no hay destinatario
para mi desolación insomne de domingos
en que me paso la noche redactando
cartas de amor para un futuro abismo
en donde estarán las cruces y los santos
que entiendan y cumplan
las peticiones que yo escribo...
o quizás hijo del demonio
en lo contrario
las lee en secreto y cumple mi deseo
en lo invertido...
y así quedan mis cartas
apilando... sobre tras sobre
que sin razón escribo...
con el mismo sello que les he dado
con el mismo dolor
y el mismo innecesario sacrificio