a donde quiera que voy...
llevo mis pasos conmigo
a donde mis pasos lleguen
ahí viajara mi abismo
sabrán las enredaderas
todo aquello que he sentido
y conocerán mis secretos
las vagas flores del limbo
los ángeles justicieros
aquellos que dice el mito
que vendrán a recogerme
la mañana de un domingo
están bostezando hartos
de dolor sin dolor mismo
y esperan que las campanas
clamen por mi martirio
y allí me juzgaran los jueces
por las cosas que yo he dicho
en tanto seguirán mis versos
hablándole al mundo dormido
cantando una nana ausente
como único delito
Lucía Romero (Luly)